martes, 5 de diciembre de 2017

10 ESTUPENDAS FRASES DE GANDHI



Mahatma Gandhi (1869 - 1948) fue uno de los pensadores y escritores más influyentes del siglo pasado. Pacifista por excelencia, alentó la primera revolución no violenta del mundo y creo métodos de cambio social que no implicaban lastimar a otras personas, como la huelga de hambre o la desobediencia civil.

En una época en que la India estaba sometida al control férreo del Imperio Británico, Gandhi dirigió un movimiento de resistencia que desembocó en la independencia de este pobre pueblo.

Lamentablemente, en su libertad, la gente hindú no pudo seguir las enseñanzas de su amado Bápu (Padre). Apenas se vieron sin el control inglés se desató una cruda matanza entre los bandos hindues y musulmanes.

Apenado, Gandhi trató de detener el baño de sangre defendiendo a los musulmanes en territorio indio por lo que fue vilmente asesinado por un fanático nacionalista.

Esta tarde quiero compartir contigo 10 estupendas frases de este gran hombre:

1-. Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también yo he de tolerar los defectos del mundo.

2-.  Un cobarde es incapaz de mostrar amor; hacerlo está reservado para los valientes.

3-.  Llamar a la mujer el sexo débil es una calumnia, es la injusticia del hombre hacia la mujer. Si por fuerza se entiende la fuerza bruta, entonces, en verdad, la mujer es menos brutal que el hombre. Si por fuerza se entiende el poder moral, entonces la mujer es inmensamente superior.

4-.  Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él.

5-.  Me opongo a la violencia, porque cuando parece causar el bien éste sólo es temporal, el mal que causa es permanente.

6-.  Un minuto que pasa es irrecuperable. Conociendo esto, ¿cómo podemos malgastar tantas horas?

7-.  Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria.

8-.  No hay camino para la paz, la paz es el camino.

9-.  Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.


Y finalmente una frase que es bueno recordar en nuestra sufrida Latinoamérica, tan plagada de gobiernos corruptos y totalitarios:

10-. Recordad que a lo largo de la historia, siempre ha habido tiranos y asesinos, y por un tiempo, han parecido invencibles. Pero siempre han acabado cayendo. Siempre.



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domingo, 3 de diciembre de 2017

"Cuando veas millones de muertos sin boca": El lúgubre poema de Charles Sorley


Charles Sorley (1895- 1915) fue un poeta extraordinario de inicios del siglo XX que tristemente no logró publicar ni siquiera un libro.

Luego de morir en una de las tantas estúpidas guerras de la raza humana se publicó una edición postuma de sus poemas que logró conquistar al mundo, entre ellos éste, "Cuando veas millones de muertos sin boca", que es una obra lúgubre, gris e inquietante.

Para Sorley (igual que lo era para los griegos) los muertos son como sombras que se arrastran, son simples figuras sin consciencia que no oyen, ven o sienten. 

El poema era rompedor en aquel entonces porque toda la poesía de la época reflejaba el estado de los muertos como algo paradisíaco, o se miraba el Más Allá como un lugar de reencuentros con seres amados que habían partido. Para Sorley, sin embargo, la muerte da un panorama desolador que no me parece preferible a la aniquilación total.

El verso final, en el que expresa que la muerte se ha adueñado de los rostros de nuestros ancestros, me parece tan bello como tenebroso.

He aquí este poema casi desconocido, traducido pobremente de la perfección clásica del original.


CUANDO VEAS MILLONES DE MUERTOS SIN BOCA

Cuando veas millones de muertos sin boca
cruzando tus sueños en pálidos batallones, ve,
no pronuncies suaves palabras como los otros hombres,
recuérdalo *. No necesitas hacerlo.
No los alabes, ¿cómo pueden saber, los sordos,
que sobre sus cabezas cortadas no se acumulan maldiciones?
Tampoco lágrimas. Sus ciegos ojos no ven fluir tu llanto,
ni honor; es fácil estar muerto.
Sólo di esto: "Ellos están muertos" y luego agrega:
"sin embargo, ya otros mejores han muerto antes".
Entonces, observando la multitud agitada, deberías
percibir un rostro que has amado hasta ahora,
un fantasma. Nadie usa el rostro que una vez conociste.
La Gran Muerte los ha hecho suyos para siempre.


ORIGINAL:

When you see millions of the mouthless dead
Across your dreams in pale battalions go,
Say not soft things as other men have said,
That you’ll remember. For you need not so.
Give them not praise. For, deaf, how should they know
It is not curses heaped on each gashed head?
Nor tears. Their blind eyes see not your tears flow.
Nor honour. It is easy to be dead.
Say only this, ‘They are dead.’ Then add thereto,
‘Yet many a better one has died before.’
Then, scanning all the o’ercrowded mass, should you
Perceive one face that you loved heretofore,
It is a spook. None wears the face you knew.
Great death has made all his for evermore.

NOTA: Sé que traduje "that you´ll remember" como "recuérdalo", cuando literalmente es "eso lo recordarás". Sentí que quedaba mejor con el ritmo del poema en español y tomando en cuenta la cantidad de licencias que me tomé creo que una más no causará mayores problemas. Mi único propósito es honrar al gran Sorley.


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viernes, 1 de diciembre de 2017

LA MUJER QUE ESPERABA EN LA LLUVIA



Estaba sentada en una banca del parque, bajo el torrencial impacto de la lluvia, completamente empapada y con la mirada perdida.

Era bella.

No tendría más de veinte años y tenía un aura de sensualidad que se acentuaba con el vestido pegado a su silueta perfecta. Su rostro fino descansaba sobre sus manos mientras el viento agitaba su cabellera negra.

-¿Crees que espere a alguien? -le dije a Rodrigo.

-Ninguna mujer en sus cabales espera a nadie bajo la lluvia -replicó mi compañero.

Yo la seguí observando desde el cristal de la ventana y me embargó la profunda certidumbre de que tenía que ir a hablarle.

-Quizás se espera a sí misma -le dije a Rodrigo.

Él no me respondió. Creo que se encogió de hombros pero no lo recuerdo bien. Aquella era una tarde aburrida y lo único que hacíamos en la oficina era vegetar a la espera de que dieran las 5 en el reloj, mientras mirábamos a la hermosa chica que se mojaba en la lluvia.

-Iré -le dije a Rodrigo.

-¿Qué vas a hacer? 

-Voy a hablarle.

-¿Te has vuelto loco?

No me digné a replicarle. Me puse mi abrigo y bajé la escaleras a toda prisa, sintiendo que la mujer que esperaba en la lluvia me estaba esperando a mí.

Llegué a la puerta, le di un empujón y salí al desamparo de la tormenta.

Atravesé la calle casi corriendo y me planté frente a ella con el corazón agitado por el miedo.

-Hola -le dije.

Ella me miró a los ojos y sonrió con cierto desgano mientras pasaba una mano por su cabellera húmeda.

-¿Por qué tardaste tanto? -me dijo.


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jueves, 30 de noviembre de 2017

EL NINJA





Mako, mi hermano mayor, era el más poderoso, el más fuerte, el más rápido y el más inteligente de todos los ninjas del Clan.

Por eso, yo quería ser como él...

Por eso, también, lo mataron.

Nadie supo quién asesinó a Mako. Recuerdo que había sido enviado a liquidar a uno de los hombres fuertes del Shogun, un alto funcionario que distraía su espíritu en prostíbulos de mala muerte en donde geishas de rostros blancos le cumplen a los hombres sus fantasías ancestrales. No tuvo problemas, Mako, para encontrar al hombre encorvado sobre una chica de doce años sobre la que se agitaba con frenesí, y mucho menos le fue difícil atravesar a ambos con su katana en un solo movimiento sigiloso e implacable.

Fue un asesinato perfecto, sin un sólo gemido que delatara su presencia ante los samuráis que vigilaban la puerta, atragantándose con sake. Luego, tan sigiloso como una serpiente, desapareció en las sombras de la noche sin dejar rastro.

No obstante, nunca regresó a casa.

El Jonin del Clan, nuestro gran líder, dijo que Mako había sido encontrado a las afueras de la ciudad por un nukenin, un ninja renegado al servicio del Shogun enemigo.

 A la luz argentina de la luna, ambos hombres sacaron sus katanas y se batieron en duelo despiadado y feroz. Mako era un genio con el sable y si eso fallaba era diestro en el uso de los kunais, pero su rival no era menos ágil, todo lo contrario. Al final, el nukenin ganó. El cuerpo de Mako fue despedazado e incinerado en aquella aldea y se puso recompensa sobre todos los miembros del Clan.

No podré, ni con toda la sabiduría del Tao, describir el gemido que mi madre hizo al recibir la noticia, ni las lágrimas amargas que mi padre, hombre duro y curtido en mil batallas, había derramado sin poder contenerse. Tampoco podré olvidar nunca que el gran Jonin me miró a la cara con sus ojos penetrantes y su larga barba blanca cayendo sobre su pecho.

-Tu hermano Mako ha caído –me dijo-. Ahora, Lee, tu deber como hermano es convertirte en un genin mejor que él y vengarlo.

-¡Eso haré! –dije, sin poder dominar la emoción que las palabras del Jonin me habían causado.

Por ese entonces, yo apenas tenía cinco años.

Mi entrenamiento sólo consistía en aprender a arrojar kunais y algunos movimientos básicos de taejutsu (combate cuerpo a cuerpo), pero mi meta, a partir de ese instante, era convertirme en un soldado genin tan bueno como Mako.

No era una meta sencilla. El entrenamiento de los shinobi es riguroso y brutal, y una gran parte de los niños no logran sobrevivir al salvaje régimen al que son sometidos, ni a las bestiales palizas que los sensei nos dan para aprender a ignorar el dolor, sin embargo el odio hervía en mi sangre y el nukenin que había asesinado a mi hermano era la motivación que necesitaba para convertirme en el mejor guerrero del Clan.

Los años pasaron. Me hice fuerte, me hice rápido. ¡Me convertí en una sombra, en un fantasma que merodea en la oscuridad y asesina sin hacer ruido!

Dieciséis muertes me encomendó el Jonin, antes de cumplir los quince años, y todas fueron perfectas.

Finalmente, el Jonin me llamó a su presencia una mañana.

-Quiero que mates al hijo del Shogun –me dijo.

Yo, por supuesto, vacilé.

-Mi señor –le dije-, el hijo del Shogun es protegido por un ejército de samuráis.

El Jonin me dirigió una mirada severa pero en seguida la suavizó con una sonrisa.

-Puedes despreocuparte de los samuráis –dijo el Jonin-. Mañana en la madrugada, el hijo del Shogun viajará a la región de Kanto disfrazado de comerciante. Irá con un único guardia disfrazado.

-¿Sólo un guardia?

-Un nukenin –aclaró el Jonin.

Luego me envolvió en una mirada indescifrable y agregó:

-Creemos que es el que mató a Mako, tu hermano...

No necesitó de más palabras el Jonin para convencerme y yo no necesité decir nada más para hacerle saber de que tomaría la misión, aunque ello significara enfrentar a todos los samuráis de Kanto.





***

Estaba lloviendo. Un viento frío agitaba las ramas de los árboles mientras las pesadas gotas caían sobre el pantano de fango en el que se había convertido el camino. Yo estaba en una rama, totalmente vestido de negro para confundirme con la noche, esperando la carreta en la que el hijo del Shogun pretendía llegar a Kanto sin levantar sospechas.

Me preguntaba si el nukenin vendría con él a la vista o si, al contrario, se escondería. Si era tan buen shinobi como para haber matado a Mako era muy improbable que cometiera la torpeza de aparecer a plena vista.

Detrás de una curva la pesada carreta guiada por un viejo buey apareció. La lluvia reducía mi vista pero pude notar la joven figura que la guiaba. ¿Era el hijo del Shogun? No podía cometer errores. Había memorizado un retrato, pero no es lo mismo ver un rostro en una pieza de papel a mediodía, que verlo en medio de la noche con una lluvia golpeando tu rostro.

Lo dejé acercarse.

Saqué la flecha y tensé el arco en dirección al conductor de la carreta. La solté. Ni la lluvia ni el viento pudieron desviar aquella flecha cuya ruta terminó en el cuello del pobre hombre.

El sujeto levantó la cabeza, se convulsionó ligeramente y cayó a tierra como un gran bulto que hizo saltar un poco de fango. Listo. Estaba muerto. Sin embargo no había ninguna señal del nukenin. ¿Acaso habría cometido el error de asesinar a un simple campesino?

De pronto, una flecha surcó el aire y se hizo pedazos sobre la hoja de la katana que tenía colgada en mi espalda. ¡Diablos, qué golpe de suerte! Unos milímetros de diferencia y hubiera atravesado mi cuerpo.

No tengo tiempo para felicitarme de estar vivo. Alguien descubrió mi posición y necesito moverme antes de que pueda arrojar otra flecha.

Me arrojo de la rama y caigo con agilidad felina sobre el fango. De esa manera, espero que el flechero enemigo no tenga opción más que enfrentarme en el combate cuerpo a cuerpo, en lo que tengo ventaja.

Escucho un ruido ligero y veo otra sombra negra caer de un árbol. Maldito, ¿en qué momento llegó ahí? Definitivamente debe ser otro ninja, un nukenin.

No le debo dar tiempo. Rápidamente saco mi katana y me lanzo sobre él. El nukenin no se inmuta. Saca también su sable y bloquea mi ataque sin problemas. El sonido de las hojas al chocar produce un gemido metálico.

-Eres bueno, muchacho –me alaba el maldito.

No logro escuchar bien su voz, no tanto por la lluvia que cae a cántaros, sino por el trozo de tela que lo enmascara cubriendo su rostro.

-Regresa al Clan –dice el nukenin-. Dile al Jonin que has fracasado y que el hijo del Shogun está, en este momento, durmiendo en su palacio con tres adolescentes desnudas.

-Maldito seas –gruño yo-. ¡No pienso irme sin llevar tu cabeza!

-Idiota –replica el nukenin-. Soy un inflitrado. ¿Quién crees que le ha dado información del Shogun al Clan?

-Mientes como un perro –le grito-. ¡El Jonin me ha ordenado matarte!

Los ojos del nukenin, lo único visible de su rostro, se abren con sorpresa.

-Miserable viejo –ruge el nukenin-. Así que, al fin, mandó a matarme... Ya me lo esperaba. Seguramente, está temiendo que el Clan me elija como su líder.

-Sólo dices mentiras –le digo-.Yo también estoy entrenado en decir tonterías para confundir a mis rivales, pero temo que me subestimas... ¡Soy un shinobi del Clan y mi rostro será lo último que veas!

-No, espera...

No lo dejo hablar más. Lanzo un tajo con mi katana que se estrella sobre la hoja de su espada. Sin darle un respiro, cambio mi posición y lanzo un nuevo ataque, pero el malnacido es rápido y bloquea todos mis movimientos ofensivos.

No puedo seguir así. Necesito aprovechar el terreno resbaladizo antes de que él lo haga. Finjo intentar otro ataque con la katana, pero en lugar de eso engancho su pierna con la mía y le hago perder el equilibrio. Es una victoria vacía. Desde el suelo, el nukenin arroja una kunai certera que se clava en mi hombro. ¡Maldito! Doy un alarido de dolor pero no vacilo más. Con un rápido giro de media luna la hoja de mi espada acaricia el antebrazo de mi rival y su mano sale volando por los aires.

No puedo perder más tiempo. Me paro sobre su pecho y perforo con mi espada su corazón inerme.

-Malnacido –le digo, quitándome la máscara-. ¡Esto es por Mako!

Mi victoria es completa. La sangre que sale de su herida comienza a mezclarse con el barro mientras el cuerpo experimenta las últimas convulsiones. Ya todo está hecho. Pienso en irme e internarme en la noche, dar unas vueltas en el bosque para despistar a posibles perseguidores y luego regresar al Clan, pero el nukenin parece querer decir algo con sus últimas fuerzas. No entiendo lo que dice, su máscara impide escuchar nada. Me inclino un poco y se la levanto. Frente a mis ojos aparece un rostro familiar que no he visto en diez años: Mako.

-¿Hermano? –gimo-. Hermano, no... ¡No!

Mako solo sonríe.

De pronto, lo entiendo todo. El Jonin se sintió amenazado por la popularidad de Mako y lo mandó a una misión lejos, una misión de infiltración en la cual se le debe decir a los familiares que el ninja ha muerto para que no hagan preguntas. Fue una gran solución por diez años. No obstante, la misión de Mako estaba por terminar y el Jonin no iba a permitir que regresara al Clan como un héroe.

Por eso mandó a su mejor asesino a matarlo: ¡Por eso me mandó mí!

La sonrisa de Mako se borra por la muerte. Nunca más tendré la oportunidad de escuchar lo que iba a decir.

Aprieto los puños con fuerza y rabia. ¿Qué haré? ¿quedarme ante el cadáver de mi hermano y gritar como un loco? ¿Levantar mi espada y atravesarme a mí mismo, como lo hacen esos irracionales samuráis? Eso no es digno de un ninja. 
No, nada de eso, yo regresaré al Clan, diré al Jonin que maté al nukenin sin ver su rostro, le serviré por un par de años más, lo alabaré y le obedeceré sin titubeos...

Luego le mataré sigilosamente, como lo hace una serpiente, como lo hace un fantasma, como lo hace un ninja, y ese será mi grito de desahogo, ese será mi alarido de liberación, porque el silencio, para un guerrero de las sombras, siempre es el grito más fuerte.


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martes, 28 de noviembre de 2017

5 RAZONES POR LAS QUE ODIO LA CANCIÓN "MAYORES" DE BECKY G



La escuché sin quererlo... Igual que, prácticamente, toda la música de hoy en día.

Primero me salió al paso en Facebook en dónde los memes acerca de la canción llenaron mi inicio; luego la capté por accidente en cada taxi, autobús o centro comercial en el que me metía. 

Al principio no le ponía atención: El ritmo tiene la misma base de todas las canciones desde hace más de diez años, así que musicalmente hablando no me interesaba. De pronto, escuchaba la voz de la chica y me parecía agradable al oído, especialmente el grito del coro (que obviamente fue modulado en una computadora en autotune), pero aparte de eso la canción del momento no tocaba ninguna fibra en mí.

Luego choqué con ella mientras cambiaba canales en la televisión y me impactó su letra, su mensaje, su vídeo y desde entonces nació este sentimiento inigualable: Odio... ¡Odio esa estúpida canción! 

Si no entiendes qué veo de malo en ella te invito a que descubras mis 5 razones para odiar la canción "Mayores" de la cantante Becky G. Veamos:


5-. SU ESTÚPIDO VÍDEO MUSICAL

Me parece increíble que ese vídeo tenga más de quinientos millones de reproducciones en Youtube siendo una de las más insípidas muestras de falta de creatividad que ha dado nuestra música moderna.

El vídeo es más simplón de lo normal, la protagonista es la misma cantante (la mexicoamericana Becky G, de 20 años) y un tipo que supuestamente es el "mayor", que tiene un maquillaje más falso que el pelo de Trump.

Por si eso fuera poco: el vídeo destroza la canción.

Resulta que la rola habla de que Becky G ama a los hombres mayores, pero en el vídeo deja al hombre mayor y se va con un raperito de su edad... ¡La contradicción es evidente!


4-. FALTA DE CREATIVIDAD MUSICAL

Musicalmente hablando, la canción no tiene nada que no hayamos escuchado un millón de veces en la última década. La chica tiene buena voz, pero eso no la distingue. Suena igual que La Factoría y otras artistas de regueton que hace algunos años pegaban con fuerza.

Cada elemento de su composición se ha explotado hasta el cansancio y no hay ni una gota de creatividad, experimentación o amor a la música en todas sus notas.

Desde el punto de vista artístico, "Mayores" es un plato de sobras recalentado que no entiendo como se sigue comiendo. 


3-. EL DESPERDICIO

Becky G tiene buena voz, ya lo dije. 

Por supuesto, ella no es una gran artista. La verdad es que lo único que desea es vender y por eso se metió en la corriente del trap y el regueton que es lo que está de moda hoy en día.

Ella quiere que descarguen sus canciones y que se llenen sus conciertos... ¡Nada más! No tiene pretensiones musicales ni nada por el estilo.

Sin embargo, sí tiene buena voz -lo repito-, y un gran carisma. Podría haber intentado traer una propuesta musical distinta, hacer que los vientos de la moda soplen hacia otros rumbos... Pero no.

Es una de las cosas que me molesta: la joven tiene cierto talento y lo está desperdiciando en música tonta y olvidable.

 
2-. LA COSIFICACIÓN DE LA MUJER

Catorce de los países con más feminicidios están en América Latina. 

Tenemos una cultura machista en la que la mujer no es un ser humano, sino una presa para el macho cazador. Una cosa que se puede comprar y poseer. Sólo un cuerpo para disfrutar y desechar.

¿Qué hace Becky G para cambiar esa horrenda cultura? Nos da una canción machista en la que ella misma se pone como una cosa. 

La letra es clara: Si le das flores, le abres la puerta, le dices cosas bonitas y la llevas a ciertos sitios ella te hará groserías en la cama. Podrás usarla como quieras y volverla loca. Únicos requisitos: ser mayor y que no le quepa en la boca... Rayos, ¿no es eso lo que toda mujer quiere? ¡Claro que no!

Becky G le ha dado otro granito de arena a una sociedad que no mira a las mujeres como personas.

Lo peor es que ella misma es mujer y pudo hacer algo distinto. Pudo aprovechar esta oportunidad para llevar la dignidad femenina a los escenarios, plantarle cara a los cantantes masculinos que denigran a las mujeres y ser original... Pero hizo todo lo contrario.


1-. ADOCTRINAMIENTO MASIVO

Esto está unido al punto anterior. La canción "Mayores" no sólo cosifica a la mujer sino que le enseña a otras mujeres a cosificarse. 

Esto es obvio, ya que el público al que va dirigido este hit es a las preadolescentes y adolescentes de América Latina.

La edad de las chicas que oyen estas canciones es una edad confusa en la que las jóvenes buscan su lugar en el mundo... ¿Y cuál es su lugar en el mundo según Becky G? Pues su lugar esta en la cama de aquel hombre que las compre, real o figurativamente. Les enseña a las chicas a ser un producto de consumo para los instintos masculinos.

En mi país, en todas las escuelas secundarias esta canción es recitada de memoria por inefables jovencitas. En una región en la que las cifras de embarazos adolescentes están disparadas, la canción de Becky G le viene haciendo un flaco favor a la sociedad con su adoctrinamiento masivo.



Estas son las razones por las que odio esta canción y sé que todavía tendré que soportarla por un tiempo más, pero al menos me queda un consuelo: Mi enemigo no durará mucho.

En algunas semanas nadie recordará este tonto hit, y me quedo con la esperanza de que en el futuro tendremos música que sí valga la pena oír.