viernes, 20 de octubre de 2017

ENTRE LOS LÍMITES DE LA REALIDAD: LA POESÍA DE CRISTAL ESPINOZA GAITÁN





Cristal Espinoza Gaitán es una de las jóvenes promesas de la poesía nicaragüense. Leer sus versos es sumergirnos en una magistral sinfonía de imágenes que nos hacen replantearnos la naturaleza misma de la realidad y de nuestra propia percepción.  


Porque, siendo sinceros, todos nos hemos hecho esa pregunta en algún momento: ¿Qué es la realidad? ¿De verdad podemos estar seguros de qué es lo real y que no?


La sociedad actual, en este psicótico inicio de milenio, está experimentando cómo todo aquello que consideraba real se está viendo modificado a velocidades vertiginosas. Hace treinta años las videollamadas, comunicarse con alguien a través de un reloj, ser operado en el corazón por un robot o enterarte de la vida de desconocidos con un simple click, eran elementos de ciencia ficción. Hoy en día los jóvenes están despedazando los viejos valores. Sistemas políticos, económicos, religiosos y filosóficos están siendo derrumbados por el nihilismo moderno y por estos rebeldes chicos que se cuestionan todo en todo momento.


Por eso la poesía de Cristal es tan actual, tan contemporánea. Una poesía que sólo una joven podría escribir. Sus versos vienen de un mundo interior dinámico, sumergido en los claroscuros, y con tanta fuerza vital que no permite florilegios inútiles. Es una poesía que cuestiona los límites mismos de lo real y lo onírico.


“Somos sombras”, dice Cristal, en su interesante poema NOCTURNO, “somos sombras de humo y tabaco”. Y tal como lo expresan esos versos, la poesía de Cristal se ha tomado la misión de demostrar que la realidad es una sombra difusa, una especie de sueño o alucinación.




NOCTURNO

Somos sombras,

sombras de humo y tabaco

desperdicios, sueños ajenos

ilusión de sol nocturno

promesa de vuelo en cenizas

tinta

y poesía sin verso,

prosa cristalizada

silencios suspendidos en el tiempo.



Nada es sólido en este pequeño poema: Cada una de las imágenes nos remiten a algo vago, intocable, inasible. La realidad no es algo concreto, es sólo el cristal que pones ante tus ojos, una “ilusión de sol nocturno”.


Otro poema en que vemos la inexistencia de la solidez es el poema “Líquida”:




LÍQUIDA

He planeado

derretirme

trozar en pedazos mis huesos

vestirme líquida

absorbente.



Traslúcida

piel blanca

lunares tiñen

lo que soy:

imitación de agua

libre, encerrada

y pura.



¿Acaso no puedes ver ese cuerpo femenino convirtiéndose, por arte de la poesía, en una esencia líquida, como un riachuelo de luz? El poema de Cristal va guiando al lector, imagen por imagen, a una experiencia mágica, pero al mismo tiempo irreal, o mejor dicho surreal.



Otro de los talentos de Cristal está en el poema en prosa, hábilmente manejado, y en el que nos regala más de su talento para cuestionar el mundo circundante. Uno de los que más me ha gustado es VÓRTICE:



"Los relojes enlutan. La manecilla que marca segundos salta tres veces hacia atrás y los minutos no avanzan; el tiempo se atora encapsulando en bolsillos huérfanos paisajes hurtados de la pupila, casi ciega, que todo lo inventa".



De nuevo, la realidad no es algo concreto: El reloj puede saltar hacia atrás, el tiempo puede atorarse y los paisajes encapsularse, pero la frase que más me llama la atención es la última: “la pupila, casi ciega, que todo lo inventa”... ¿Cómo podríamos estar seguros de cuál es la realidad si nuestros sentidos la inventan?



Lo sorprendente es que Cristal Espinoza Gaitán, como persona, está muy lejos de ser nihilista. Tiene fuertes creencias e ideales que defiende a capa y espada, además de ser una persona que lucha por sus sueños y por el bienestar de otros. Sin embargo, la Cristal Espinoza, poetisa, es más evanescente, más imprecisa, más informe,  porque tiene que serlo para jugar con los signos de una realidad cada vez más extraña, una realidad que podría ser sólo algo opcional.


Definitivamente una poetisa que vale la pena leer y que esperamos nos regale un libro pronto. He aquí otros tres poemas en prosa, para tu disfrute:



Escena



Te siento cerca, pisando mi sombra, robando mi luz; – me aquieto – actúo la escena construida para las noches a solas. Es hora de borrar septiembre, arrancar cada número de sus 30 días, comerme el 31 y dibujarte, preservarte para el final.



Espacio



Debiste ser un mueble, esperar en casa como un parche que cubre viejas heridas en la pared; con extremidades de metal y caucho en tus tobillos, voz silente, ruido torpe al chocar contra ti, intentando atraparte. Pero obstruyes el aire, colgándote de los átomos de oxígeno que merodean el espacio converso.



Saturación



Encontré una silla virgen en la mesa de un bar. El hielo captaba en su núcleo necrosos microorganismos culpables de indiscretas voces. Desdibujaba el humo flácidos croquis, saludos y besos se extraviaron alojándose debajo de zapatos.
 

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miércoles, 18 de octubre de 2017

EL PROCESO DE PROMOVER UN LIBRO. LA ACCIDENTADA HISTORIA DE LA “PIEL DE LA LLUVIA”. Capítulo 3.




Siguiendo con el tema de los dos artículos anteriores, quiero compartir contigo algunas de las singulares experiencias que he tenido al momento de promocionar mi primer libro LA PIEL DE LA LLUVIA. Pero antes de nada, creo que es necesario recordar que sólo narro mi experiencia personal y no brindo consejos para que otros puedan promover sus propias obras, aunque supongo que algo útil puede obtenerse de esta crónica.




TENGO MI PRIMER LIBRO… ¿Y AHORA?



El 12 de mayo del 2017 conocí a mi primer hijo literario. LA PIEL DE LA LLUVIA era un hermoso libro de tamaño mediano, con una elegante portada en barnizado UV, y páginas de papel periódico editadas con gran esmero.



Casi lloro.



El sueño de toda una vida estaba ahí, entre mis manos, como un pequeño y ligero libro que guardaba entre sus páginas tantas horas de trabajo. La portada era increíble, el texto de contraportada era halagador, y la maquetación era perfecta.



Fue un momento de magia que se vio interrumpida por una duda traicionera: ¿Y ahora qué se supone que debo hacer?



Tenía en mis manos los ejemplares de mi libro, pero ahora era mi responsabilidad hacerlos llegar al público. En otros países, esa labor la realizan las mismas editoriales, pero yo estaba claro de que ese no sería mi caso. Necesitaba hacer que esos libros encontraran lectores o morir en el intento.



Por supuesto, pude tomar el camino fácil de regalar los ejemplares a quien los pidiera (cosa que hacen muchos escritores noveles con su primer libro). No obstante, siempre he pensado que hacer eso no es lo correcto: Para algunos puede ser una gran manera de autopromoción, pero yo creo que si obsequias tus obras sólo le quitas importancia a tu propio arte.



Definitivamente, una cosa de la que estoy orgulloso es que sólo he regalado libros a algunos compañeros escritores, pero la inmensa mayoría de los que han leído mi libro han comprado su ejemplar en una librería, brindándome de esa manera un apoyo invaluable y demostrando que creen en mi arte.




LIBRERÍAS Y PROMOCIÓN EN REDES SOCIALES



Asistir a algunas librerías para cerrar un contrato de comercialización de mi libro fue más sencillo de lo que pensé. No sé qué me hizo creer que los dueños de librerías verían con desdén el libro de un autor nuevo, cuando en realidad fue todo lo contrario. No sólo se interesaron genuinamente en la obra y en su contenido, sino que me brindaron ideas para promocionarlo en los medios de comunicación.



Quiero dar mi reconocimiento al incondicional apoyo de Librería Fabián Rodríguez y Librería DOCUFE, en Matagalpa; así como de LITERATO en las famosas tiendas comerciales de Managua, quienes apostaron por mi obra desde el primer momento.



Con mi nombre impreso apareciendo en las vitrinas, empecé a utilizar el Facebook como una herramienta de promoción.



Mi primera idea fue pedirles a los lectores que me enviarán una selfie en la que mostraran mi libro. Nunca esperé la increíble respuesta que tendría. Pronto me llené de fotografías de chicas, chicos, hombres y mujeres, que me enviaban creativas fotografías con mi obra en primer plano. Por cierto, una de las primeras personas en responder a mi llamado fue la joven modelo matagalpina Jordania Alvarado, quien se tomó una bellísima fotografía profesional mostrando mi libro y sin cobrarme ni un centavo.



Lo interesante es que las fotos no venían sólo de mi ciudad natal ni de personas que ya conocía, sino que venían de todas las ciudades del país y de personas que no conozco en persona pero que decidieron apoyar mis locos sueños (por ejemplo, la bella fotografía de este artículo es de Elieth González,  una bella joven jinotegana a la que todavía no conozco en persona).


Así, obtuve fotografías del rapero matagalpino Ariel Escorcia, más conocido como Fisher; la psicóloga holandesa Verónika Holste; la joven escritora, Perla Jarquín, entre otras maravillosas fotos.




PROMOCIÓN EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN



Fue gracias al apoyo de mi amigo, el novelista Maynor Xavier Cruz, que pude conocer a la periodista Raquel Acosta, quien hizo una nota acerca de mi libro tanto en el periódico Hoy, como en el diario La Prensa. Además he sido entrevistado por los canales de televisión NOTIMAT, Merced Tv y Yes Tv, y para la emisora Estereo Vos.



Y como si eso fuera poco, todavía le debo una entrevista a la genial locutora Eyling Zarantes de Radio Libre, en Jinotega, y Eveling Ruiz de Radio Bethel, en Matagalpa.




PRESENTACIONES



Por otro lado, hasta ahora (sólo cinco meses de publicado) he presentado LA PIEL DE LA LLUVIA en dos ocasiones. La primera fue en Centro Cultural Guanuca, en Matagalpa, quienes me dieron un apoyo extraordinario. En esa ocasión, también presentó su novela mi amigo Maynor, y contamos con la participación del intelectual Omar Avilés y el apoyo del gran poeta Rafael Mitre.



La segunda presentación la realicé en el Instituto de Arte Popular de Estelí, con la dirección del gran Danilo Rayo (uno de las grandes escritores de esta generación que aún no ha publicado un libro) y la valiosa compañía del artista Roberto Loaisiga.



Por cierto, también debo agradecer a los quintos años del Colegio San Luis Gonzaga que realizaron todo un seminario de literatura nicaragüense moderna utilizando mi libro.



¿QUÉ VA A PASAR CON LA PIEL DE LA LLUVIA?



No sé si LA PIEL DE LA LLUVIA será para mi vida lo mismo que fue “Azul…” en la vida de Rubén Darío, o “Fervor de Buenos Aires” para Borges.



Sí sé que es un libro que hizo mis sueños realidad, que abrió puertas que siempre creí cerradas y que ha marcado mi vida de maneras que no puedo describir. Si algún orgullo tengo, es que esta pequeña obra conecta de manera instantánea con el público joven, y, aunque no debe ser la meta de un artista el vender su obra, el hecho de que sí se venda me demuestra que este libro tiene algo que otros desean.



En los próximos meses LA PIEL DE LA LLUVIA seguirá dando de qué hablar. Aún tengo algunas entrevistas y presentaciones programadas y otras sorpresas que no puedo revelar, pero estoy seguro de que todo eso no importa tanto, ya que creo -de todo corazón- que el público no se ha acercado a esta obra por una genial campaña de marketing, sino porque es un texto en el que te puedes sumergir sin mayores complicaciones. Un libro para amar la literatura por la única razón de amarla.




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